Dependencia Emocional.

Dependencia Emocional.

Dependencia Emocional.

La dependencia no es mala sino que es deseable en cierta medida. En toda relación, de familia, pareja o amistad, es necesario cierto nivel de dependencia para mantener un vínculo de unión. Sin embargo, la dependencia puede convertirse en un problema cuando una persona necesita constantemente las atenciones del otro.

¿Qué diferencia existe entre la dependencia normal y patológica?

Toda relación donde se establecen vínculos estrechos debe estar constituida por cuatro importantes ingredientes: el afecto, la confianza, el respeto y la aceptación. Ingredientes que facilitarán que la relación crezca de manera sana y equilibrada. En la dependencia normal se pueden observar los cuatro ingredientes que hemos mencionado y que permiten un adecuado desarrollo personal así como una relación adecuada con el otro, sin que se convierta en el centro de nuestra existencia. Por otro lado, se puede definir la dependencia emocional patológica como una especie de adicción hacia otra persona, generalmente pareja; dicha dependencia genera una necesidad desmesurada del otro que le lleva a renunciar a su intimidad y desarrollo personal, y a desear a la otra persona en exclusividad. Podemos hablar de grados en la dependencia, que oscilan desde una forma de sentir y actuar de algunas personas en sus relaciones afectivas que generalmente no incapacita en otros ámbitos de la vida, hasta llegar a un trastorno por dependencia emocional donde existe una necesidad patológica de cuidado y protección en contextos diferentes como el familiar, relacional, laboral, académico, etc., y cuyo resultado provoca una falta de funcionalidad y autonomía en la personas.

¿Cuáles son las características de las personas dependientes?

  • Tendencia a la exclusividad en las relaciones.
  • Idealización del compañero.
  • Sumisión hacia la pareja.
  • Pánico ante el abandono o el rechazo de la pareja.
  • Trastornos mentales tras la ruptura: el “síndrome de abstinencia”.
  • Búsqueda de parejas con un perfil determinado.
  • Baja autoestima.
  • Miedo a la soledad.
  • Necesidad de agradar siempre a toda costa.

¿Existe alguna relación entre la dependencia emocional y el maltrato?

Generalmente, la persona que sufre dependencia emocional busca otras personas (especialmente parejas) con un estilo de relación agresivo, carácter fuerte, posesivo y desconsiderado que, en algunos casos, son capaces de llegar al maltrato físico y/o psicológico. Además, dichas personas son idealizadas en extremo. A pesar, del reconocimiento del maltrato no pueden “desengancharse” de dicha relación. Pedirán perdón vez tras vez, incluso por lo que no han hecho, con tal que la otra persona los “ame” y esté contenta en todo momento.

¿Qué hacer para superar la dependencia emocional patológica?

Como en cualquier otra adicción, es preciso que quien lo sufre reconozca que tiene un problema y desee buscar solución. Una vez que uno es consciente de la situación, es fundamental iniciar cuanto antes la terapia psicológica para conseguir desengancharse de la pareja. No hacerlo puede tener consecuencias nefastas puesto que, con frecuencia, se pasa al maltrato físico y/o psicológico.