Cambio Psicología en A Coruña – Soluciones para Ansiedad, Estrés y Bienestar Mental
Toda relación donde se establecen vínculos estrechos debe estar constituida por cuatro importantes ingredientes: el afecto, la confianza, el respeto y la aceptación. Ingredientes que facilitarán que la relación crezca de manera sana y equilibrada. En la dependencia normal se pueden observar los cuatro ingredientes que hemos mencionado y que permiten un adecuado desarrollo personal así como una relación adecuada con el otro, sin que se convierta en el centro de nuestra existencia. Por otro lado, se puede definir la dependencia emocional patológica como una especie de adicción hacia otra persona, generalmente pareja; dicha dependencia genera una necesidad desmesurada del otro que le lleva a renunciar a su intimidad y desarrollo personal, y a desear a la otra persona en exclusividad.
Podemos hablar de grados en la dependencia, que oscilan desde una forma de sentir y actuar de algunas personas en sus relaciones afectivas que generalmente no incapacita en otros ámbitos de la vida, hasta llegar a un trastorno por dependencia emocional donde existe una necesidad patológica de cuidado y protección en contextos diferentes como el familiar, relacional, laboral, académico, etc., y cuyo resultado provoca una falta de funcionalidad y autonomía en la personas.