Cambio Psicología en A Coruña – Soluciones para Ansiedad, Estrés y Bienestar Mental

¿Qué tratamos?

Tratamientos dirigidos a niños, adolescentes y adultos

Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad

El trastorno por déficit de atención se caracteriza por un patrón generalizado de desatención. Estas dificultades para mantener el foco de atención suele manifestarse en situaciones académicas, laborales y/o sociales, debido a que las personas que lo padecen tienen problemas para sostener la capacidad de atención en aquellas tareas que se los exige.

Además, los individuos con dificultades de atención suelen cambiar de una tarea a otra con demasiada frecuencia y dejarlas sin finalizar. Por otro lado, pueden tener dificultades para seguir instrucciones ya que no son capaces de mantenerlas en su mente durante el tiempo necesario para ejecutar dichas pautas. Por lo que acostumbran a evitar tareas o actividades que les obligue a hacer un esfuerzo mental sostenido.

La hiperactividad se presenta como una excesiva inquietud o como un patrón de actividad constante y, en muchas ocasiones, improductiva. Por decirlo de algún otro modo, es como si la persona que tiene hiperactividad tuviese un motor que siempre está funcionando, lo que les impide parar y dedicar tiempo a tareas tranquilas y/o que no impliquen movimiento.

Además, la hiperactividad suele venir acompañada de la impulsividad, que se manifiesta en conductas precipitadas, impaciencia, dificultades para respetar turnos, e interfiere en situaciones en las que se debería inhibir la conducta por resultar inapropiada y no lo hacen.

Se suele clasificar de la siguiente manera:

¿Cuáles pueden ser los factores predisponentes?

¿Cómo tratarlo?

En la actualidad se está produciendo un sobrediagnóstico del TDAH, por ello resulta muy oportuno hacer una evaluación previa muy exhaustiva que permita hacer un diagnóstico diferencial adecuado, descartando cualquier otra dificultad que se pudiese solapar y confundir con el TDAH.

Una vez hecho un diagnóstico preciso, en el tratamiento del TDAH debe prevalecer el tratamiento psicológico y, en muchas ocasiones, pedagógico, para ayudar a que los niños puedan incorporar estrategias que les ayuden a centrar su atención y, cuando es necesario, a regular su propia conducta. Además, es fundamental que la familia se implique en el tratamiento ya que su colaboración va a resultar crucial en la evolución de sus hijos.

Por otro lado, en algunos casos, puede hacer falta la prescripción de fármacos que actúen a nivel cerebral, aunque su prescripción debería ser hecha con mucha cautela debido a la edad de los pacientes y a los efectos secundarios que, a largo plazo, pueden presentar estos medicamentos.